Enrique Vargas del Villar, vicecoordinador de los senadores panistas, habla de manera directa sobre la Reforma Electoral.
“México está frente a una decisión que no admite eufemismos. La Reforma Electoral que impulsan Morena y el gobierno federal no es una actualización técnica ni un ajuste administrativo, al contrario, es un intento por alterar las reglas fundamentales de la competencia democrática desde el poder, para consolidar mayorías artificiales y debilitar contrapesos institucionales”, añade.
Y se fue más a fondo al expresar “quienes hoy gobiernan no cuestionan la existencia de elecciones, pero sí les incomoda no controlarlas”.
En su columna del diario El Universal, señala que “desde la visión de Acción Nacional este proyecto no está encaminado a fortalecer la democracia, sino a rediseñar reglas para favorecer a Morena, reduciendo la pluralidad, debilitando la autonomía del árbitro electoral y modificando el sistema político”.
Asevera que presentarla como una acción de “austeridad republicana” es un argumento falso.
Quienes hoy gobiernan no cuestionan la existencia de elecciones, pero sí les incomoda no controlarlas * A la 4T se le olvida que llegaron al poder gracias a la existencia del Instituto Nacional Electoral, señala el vicecoordinador de los senadores panistas
EL TOPO
Enrique Vargas del Villar, vicecoordinador de los senadores panistas, habla de manera directa sobre la Reforma Electoral.
“México está frente a una decisión que no admite eufemismos. La Reforma Electoral que impulsan Morena y el gobierno federal no es una actualización técnica ni un ajuste administrativo, al contrario, es un intento por alterar las reglas fundamentales de la competencia democrática desde el poder, para consolidar mayorías artificiales y debilitar contrapesos institucionales”, añade.
Y se fue más a fondo al expresar “quienes hoy gobiernan no cuestionan la existencia de elecciones, pero sí les incomoda no controlarlas”.
En su columna del diario El Universal, señala que “desde la visión de Acción Nacional este proyecto no está encaminado a fortalecer la democracia, sino a rediseñar reglas para favorecer a Morena, reduciendo la pluralidad, debilitando la autonomía del árbitro electoral y modificando el sistema político”.
Asevera que presentarla como una acción de “austeridad republicana” es un argumento falso.
“La democracia cuesta porque exige profesionalismo, institucionalidad y contrapesos. Reducir recursos sin fortalecer mecanismos de fiscalización no es eficiencia: es debilitamiento”, agrega.
Enfatiza que “la reducción del financiamiento público, sin un sistema robusto de fiscalización y transparencia, abre la puerta al dinero opaco y a la influencia de dinero ilícito, algo inaceptable para cualquier sistema democrático. Relajar controles no es una omisión menor: es una irresponsabilidad”.
De manera categórica asegura que no está en juego el presupuesto del INE ni el número de consejeros.
“Es la autonomía del sistema electoral. Cuando un gobierno impulsa cambios a las reglas del juego democrático sin un diálogo amplio y con una mayoría dispuesta a aprobarlos, no busca mejorar la democracia, quiere administrarla”, añade.
Vargas del Villar expresa que buscan “menos voces, menos pluralidad, menos oposición. La democracia no es la dictadura de la mayoría, es el respeto a las minorías y la existencia de contrapesos reales”.
Quienes hoy gobiernan no cuestionan la existencia de elecciones, pero sí les incomoda no controlarlas * A la 4T se le olvida que llegaron al poder gracias a la existencia del Instituto Nacional Electoral, señala el vicecoordinador de los senadores panistas
EL TOPO
Enrique Vargas del Villar, vicecoordinador de los senadores panistas, habla de manera directa sobre la Reforma Electoral.
“México está frente a una decisión que no admite eufemismos. La Reforma Electoral que impulsan Morena y el gobierno federal no es una actualización técnica ni un ajuste administrativo, al contrario, es un intento por alterar las reglas fundamentales de la competencia democrática desde el poder, para consolidar mayorías artificiales y debilitar contrapesos institucionales”, añade.
Y se fue más a fondo al expresar “quienes hoy gobiernan no cuestionan la existencia de elecciones, pero sí les incomoda no controlarlas”.
En su columna del diario El Universal, señala que “desde la visión de Acción Nacional este proyecto no está encaminado a fortalecer la democracia, sino a rediseñar reglas para favorecer a Morena, reduciendo la pluralidad, debilitando la autonomía del árbitro electoral y modificando el sistema político”.
Asevera que presentarla como una acción de “austeridad republicana” es un argumento falso.
“La democracia cuesta porque exige profesionalismo, institucionalidad y contrapesos. Reducir recursos sin fortalecer mecanismos de fiscalización no es eficiencia: es debilitamiento”, agrega.
Enfatiza que “la reducción del financiamiento público, sin un sistema robusto de fiscalización y transparencia, abre la puerta al dinero opaco y a la influencia de dinero ilícito, algo inaceptable para cualquier sistema democrático. Relajar controles no es una omisión menor: es una irresponsabilidad”.
De manera categórica asegura que no está en juego el presupuesto del INE ni el número de consejeros.
“Es la autonomía del sistema electoral. Cuando un gobierno impulsa cambios a las reglas del juego democrático sin un diálogo amplio y con una mayoría dispuesta a aprobarlos, no busca mejorar la democracia, quiere administrarla”, añade.
Vargas del Villar expresa que buscan “menos voces, menos pluralidad, menos oposición. La democracia no es la dictadura de la mayoría, es el respeto a las minorías y la existencia de contrapesos reales”.

POR EL INE LLEGARON AL PODER
Enrique Vargas afirma que “si bien el INE no es una institución perfecta, ha sido el pilar de la transición democrática. Gracias a su autonomía hubo alternancia, competencia real y confianza ciudadana. Debilitar el árbitro electoral no fortalece la democracia: La erosiona”.
El senador señala que a Morena se le olvida que llegaron al poder por la existencia del Instituto Nacional Electoral.
“Resulta paradójico que quienes hoy descalifican al INE son los mismos que llegaron al poder en elecciones organizadas por esa institución”, agrega.
Vargas asevera que “una Reforma Electoral sin consensos amplios, sin contrapesos y sin respeto a la autonomía institucional no es una reforma democrática, es un retroceso que compromete la legitimidad de los procesos y la estabilidad política”.
“La decisión que se tome en el Congreso de la Unión marcará el futuro de nuestra vida democrática. Y deberán asumir responsablemente el costo quienes, teniendo la obligación de protegerla, opten por debilitarla”, afirma de manera categórica Enrique Vargas del Villar, quien sigue trabajando por el bienestar de todos los mexicanos.
Fuente: https://impacto.mx/